Fábula de Esopo

Un astrónomo tenía la costumbre de salir todas las noches a observar las estrellas. He aquí que un día que andaba recorriendo los arrabales y con toda su atención puesta en el cielo por descuido cayó a un pozo. Como se lamentaba y gritaba, alguien que pasó por allí oyó sus lamentos, al acercarse y ver lo que le había ocurrido dijo: «¡Pero hombre! ¡Tú, que intentas ver lo que hay en el cielo y no ves lo que hay en la tierra!»

Moraleja

Podría aplicarse esta fábula a aquellas personas que, alardeando de su fama, son incapaces de realizar las cosas corrientes de la vida.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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