Fábula de Esopo

Los árboles una vez se obligaron a ungir un rey para ellos y dijeron al olivo: «Sé nuestro rey.» Y les contestó el olivo: «¿Renunciar yo a mi aceite, que tanto me han estimado la divinidad y los hombres, para ir a ser soberano de los árboles?» Entonces dijeron los árboles a la higuera: «Ven aquí, sé nuestro rey.» Y les respondió la higuera: «¿Renunciar yo a mi dulzor y a mi excelente fruto para ir a ser rey de los árboles?» Entonces dijeron los árboles al espino: «Ven aquí, sé nuestro rey.» Y dijo el espino a los árboles: «Si de verdad me ungís para reinar sobre vosotros, vamos, poneos bajo mi abrigo, y si no que salga el fuego del espino y devore a los cedros del Líbano».

Moraleja

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