Fábula de Esopo

Un burro que estaba pastando en un prado, cuando vio que un lobo venía hacia él, se hizo el cojo. El lobo se le acercó y le preguntó por qué cojeaba. Dijo que al saltar una valla había pisado una espina y le aconsejó que, primero, le quitara la espina, así luego se lo podría comer sin atravesarse al masticar. El lobo se dejó convencer y mientras tenía levantada la pata del burro y puesta toda su atención en la pezuña, el burro le sacudió una coz en la boca, quitándole los dientes. El lobo, que quedó muy maltrecho, dijo: «Me está bien empleado. ¿Por qué cuando mi padre me ha enseñado el oficio de carnicero he tenido que meterme a aprender el de médico?».

Moraleja

Así, también las personas que se ponen a hacer lo que no les compete se buscan naturalmente la desgracia.

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