Fábula de Esopo

Un lobo que vio a una cabra pacer al borde de un barranco, como no podía llegar hasta ella, le pidió que bajara para que no se cayera en un descuido, afirmando que era mejor el prado en que él se encontraba, porque allí la hierba era mucho más abundante. La cabra le respondió: «No me llamas a mí para que coma, sino porque eres tú el que no tiene qué comer.»

Moraleja

De igual modo, los malvados, cuando quieren usar su maldad entre quienes los conocen, inútiles resultan sus argucias.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

Escuchar en Léemelo