Fábula de Esopo

El perro de un hortelano se cayó a un pozo. El hortelano, que quería sacarlo, se metió en él. Pero el perro, angustiado, cuando se le acercó, creía que le iba a hundir más y le mordió. El hortelano, dolorido, le dijo: «Me está bien empleado, ¿por qué, si te has tirado tú mismo, tenía que intentar yo sacarte del peligro?».

Moraleja

Esto va para el desagradecido que se porta mal con sus bienhechores.

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