Fábula de Esopo

Una viuda muy laboriosa tenía unas criadas a las que despertaba para trabajar en cuanto cantaba el gallo. Las criadas, agotadas por el trabajo, decidieron matar al gallo, creyendo que él era la causa de sus males. Pero tras matarlo, su situación empeoró: la dueña, al no tener la referencia del gallo, las despertaba a altas horas de la noche para trabajar.

Moraleja

A menudo, por querer librarnos de un mal menor, caemos por nuestra propia ignorancia en un mal mucho mayor.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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