Fábula de Esopo

Una gaviota, a la que le reventó el cuello por haberse tragado un pez, yacía muerta encima de la playa. Y un milano, al verla, dijo: «Te está bien empleado, porque habiendo nacido pájaro te quisiste buscar la vida en el mar.»

Moraleja

Así, los que abandonan sus propias ocupaciones y se dedican a otras que en nada les afectan son justamente desgraciados.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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