Fábula de Esopo

Una cabra se quedó atrás pastando sola. El cabrero le lanzó una piedra y le rompió un cuerno. Asustado, le rogó que no se lo dijera al amo. La cabra respondió: "Aunque yo calle, el cuerno roto gritará la verdad por sí mismo".

Moraleja

Es inútil pretender ocultar una falta cuando los hechos o los daños provocados son tan evidentes que claman por sí solos.

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