Fábula de Esopo

Hermes quería probar si el arte adivinatoria de Tiresias era cierta y, luego de robarle del campo a sus bueyes, se fue a la ciudad a su encuentro con forma de hombre y se alojó en su casa. Cuando le comunicaron a Tiresias la pérdida de su yunta, tomando consigo a Hermes marchó a los arrabales para considerar un augurio sobre el robo y le pidió que le dijera el pájaro que viera. Hermes vio primero a un águila pasar volando de izquierda a derecha y así se lo anunció. Tiresias dijo que ése no iba con ellos; en segundo lugar, vio a un grajo posado en un árbol que ora miraba hacia arriba, ora se inclinaba hacia tierra, Hermes se lo hizo saber. Tiresias, respondiendo, dijo: «Pues este grajo jura por el cielo y la tierra que si tú quieres voy a recuperar mis bueyes.»

Moraleja

Alguien podría usar de esta fábula frente a un ladrón.

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