Fábula de Esopo

Un pajarero estaba preparando unas trampas para pájaros. Una alondra moñuda que lo vio preguntó qué hacía. Dijo que estaba fundando una ciudad y se retiró un poco. El ave creyó sus palabras, se acercó y al comer el cebo, sin darse cuenta, cayó en el lazo. El pajarero se acercó corriendo y la capturó. La alondra dijo: «¡Eh, tú! Si haces ciudades como ésta no vas a encontrar muchos habitantes.»

Moraleja

La fábula muestra que cuando las casas y las ciudades se quedan desiertas es porque quienes están a su frente son insoportables.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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