Fábula de Esopo

Un milano arrebató a una culebra y se echó a volar. La culebra se retorció, lo mordió y ambos cayeron al suelo. Mientras el milano agonizaba, la culebra le dijo: "¿Por qué quisiste hacer daño a quien no te ofendió? Tu castigo es justo, pues fuiste tú quien inició la injusticia".

Moraleja

Quien hace daño sin provocación y abusa del inocente, encuentra un justo castigo cuando su víctima logra defenderse.

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