Fábula de Esopo
Un hombre que compró un loro le dejó andar libre por la casa. El loro, que estaba amaestrado, pegó un salto y se posó en el hogar y desde allí cotorreaba de manera muy agradable. Una comadreja que lo vio, le preguntó quién era y de dónde venía. Dijo el loro: «El amo me acaba de comprar.» Respondió la comadreja: «Bicho impúdico, ¿cómo siendo un recién llegado te atreves a chillar de tal modo? A mí, que he nacido en esta casa, no me consienten los amos levantar la voz, y si alguna vez me atrevo a hacerlo, se enfadan y me echan a la calle. Y tú, en cambio, osas sin ningún temor decir lo que te viene en gana.» El loro contestó: «Señora de la casa, lárgate lejos de aquí, porque los amos no soportan de igual modo mi voz que la tuya.»
Moraleja
Va para el avieso que por envidia lanza vituperios contra sus vecinos.
Fábula de Esopo
El Loro Y La Comadreja
Narración: LibriVox · Dominio público
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