Fábula de Esopo

Un perro acostumbrado a hacer daño fue provisto de un pesado collar de madera para que lo evitaran. Él corría presumiendo por las calles. Un perro anciano le dijo: "¿Por qué te enorgulleces? Ese collar no es un premio, sino una marca de tu maldad".

Moraleja

A menudo, los necios se jactan y exhiben públicamente las mismísimas marcas o castigos que evidencian sus defectos y vicios.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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