Fábula de Esopo

Un pastor, que encontró un lobezno recién nacido, lo recogió y lo crió con sus perros. Cuando creció, si alguna vez un lobo arrebataba una oveja, él, junto con los perros, también lo perseguía. Y en las ocasiones en que los perros no podían dar alcance al lobo y, por ello, se daban la vuelta, aquél lo seguía hasta alcanzarlo y participar, en tanto que lobo, de la presa; luego, regresaba. Pero si ningún lobo de fuera robaba ovejas, él mismo, a escondidas, sacrificaba una víctima y se la comía con los perros, hasta que el pastor sospechó y comprendió lo que pasaba; lo colgó de un árbol y lo mató.

Moraleja

La fábula muestra que la naturaleza perversa no alimenta un carácter honrado.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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