Fábula de Esopo

Un perro tenía la costumbre de tragarse huevos; al ver un caracol abrió su boca y se lo tragó, cerrándola violentamente creyendo que era un huevo. Pero sintió una pesadez en sus entrañas, se sintió mal y dijo: «Me está bien empleado por haber creído que todas las cosas redondas son huevos.»

Moraleja

La fábula nos enseña que quienes se meten en un asunto sin reflexionar, sin darse cuenta, se ven enredados en situaciones engorrosas.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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