Fábula de Esopo

Un burro cargado de sal atravesaba un río. Al resbalar se cayó al agua y como se disolvió parte de la sal, se levantó más ligero. El burro se quedó contento de la caída. Más tarde, cuando otra vez pasó por un río, cargado de esponjas, creyó que si se dejaba caer de nuevo se levantaría más ligero, entonces resbaló adrede. Y le ocurrió que al empaparse de agua las esponjas no pudo levantarse y se ahogó allí.

Moraleja

Así, también algunos hombres no se dan cuenta de que por sus propias argucias se ven arrastrados a la desgracia.

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