Fábula de Esopo

Un burro, que estaba al servicio de un jardinero, como comía poco y trabajaba mucho, pidió a Zeus que lo librara del jardinero y lo pusiera en manos de otro dueño. Zeus envió a Hermes y pidió que lo vendiera a un alfarero. Allí también lo pasaba mal, porque lo obligaban a llevar muchísima carga, y de nuevo invocó a Zeus. Zeus, por fin, decidió que lo vendieran a un curtidor. Y el burro, al ver lo que hacía su amo, dijo: «Pues era preferible para mí pasar hambre llevando la carga a mis anteriores amos, que haber venido a parar aquí, donde, si muero, ni siquiera voy a tener la fortuna de disponer de una tumba.»

Moraleja

La fábula muestra que los sirvientes añoran más a sus primeros amos cuando tienen la experiencia de otros nuevos.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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