Fábula de Esopo
Un avaro cobarde que se encontró un león de oro dijo: «No sé qué va a pasarme ante esta situación. Me quedo sin ánimo y no sé qué hacer: mi amor por la riqueza y mi natural cobardía me tienen dividido. Porque, ¿qué azar o qué dios ha hecho un león de oro? Mi alma ante esto consigo misma se debate, por un lado ama al oro y por otro siente miedo del trabajo en oro realizado. El deseo me empuja a echarle mano, mas mi carácter me lo impide. ¡Ay, fortuna que ofrece y no permite coger! ¡Ay, tesoro sin placer! ¡Ay, favor divino que se convierte en desfavor! ¿Entonces, qué? ¿De qué manera voy a aprovecharme? ¿Qué recurso puedo usar? Yo me voy y traeré aquí a mis criados para adueñarme del león con la ayuda numerosa de estos aliados, mientras que yo seré espectador desde lejos.»
Moraleja
La fábula se ajusta al rico que carece de valor para tocar y servirse de su riqueza.
Fábula de Esopo
El Cobarde Que Se Encontró Un León De Oro
Narración: LibriVox · Dominio público
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