Fábula de Esopo

Entró una zorra en el taller de un escultor y, tras revolver en todas y cada una de las cosas que allí había, se topó con una máscara de tragedia, y levantándola dijo: «¡Oh, qué cabeza, pero no tiene seso!»

Moraleja

La fábula se ajusta al hombre extraordinario de cuerpo pero falto de juicio en su mente.

Disfruta las fábulas de Esopo en Léemelo, junto a las de Samaniego, La Fontaine y una biblioteca de relatos clásicos que no tiene igual.

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